Las recientes decisiones del gobierno federal de Morena en materia económica son una muestra de insensibilidad y contradicción. Bajan las tasas de interés y al mismo tiempo duplican el impuesto al ahorro, eso es perverso, afirmó el diputado del PRI, Rubén Moreira Valdez.
El coordinador del Grupo Parlamentario del PRI, alertó que esto golpea principalmente a personas adultas mayores que viven de los intereses generados en el banco. Resumió la contradicción: “Es el mundo al revés: te castigan por ahorrar y premian el gasto irresponsable. Les quitan a la gente lo poco que tienen.”
Detalló que esta semana se redujo la tasa de interés de referencia en 0.25 por ciento, pasando de 7.50 por ciento a 7.25 por ciento, mientras los diputados del oficialismo de Morena aprobaron en la Ley de Ingresos que se incremente el impuesto al ahorro de 0.50 a 0.90 por ciento, es decir, casi el doble.
Por su parte, el economista Ciro Di Costanzo destacó que la economía mexicana sigue sin generar empleos formales, la inversión física del gobierno y la privada van a la baja, y la inversión en infraestructura cae casi 1 por ciento en términos reales. “Más impuestos, menos inversión y más deuda. Así no hay crecimiento ni empleos; el próximo año será muy difícil”, puntualizó.
También advirtió que, ante este panorama de inestabilidad económica, proliferarán las empresas milagro que prometen altos rendimientos y evasión de impuestos, pero que terminan engañando a la gente.
Enfatizó que en el Presupuesto de Egresos 2026, aprobado por la mayoría de Morena en la Cámara de Diputados, las reasignaciones son insignificantes y el presupuesto mantiene los mismos defectos con los que fue presentado.
Ambos evidenciaron que en el sector agropecuario, la situación es muy crítica. Recordaron que los productores habían solicitado 40 mil millones de pesos para atender la crisis de aseguramiento y comercialización, pero apenas recibirán 600 millones. “Eso no sirve para nada”, coincidieron.
Otro riesgo, de que la economía mexicana no despega, es que representa un tope para el incremento de los salarios “Si la economía no crece, no aumenta la productividad. Y si no hay productividad, no habrá incrementos salariales”, explicaron.
El diagnóstico general, coincidieron, es desalentador: menos inversión pública y privada, más deuda y menor generación de empleos formales. En lo que va del año, refirieron, se han perdido 10 mil empleos formales, mientras crece la informalidad y se estanca la productividad.
Para concluir, Moreira reiteró que estas decisiones afectan a quienes menos tienen. “Golpean al que ahorra. Golpean al adulto mayor. Golpean a la familia que guarda para su futuro. Duplican impuestos y bajan los ingresos. Eso es lo que hizo Morena”, sentenció.
