De acuerdo al informe internacional Climate and catastropheInsight 2026, en el que reporta que las pérdidas económicas generadas por desastres naturales durante el año 2025 ascendieron a 260,000 millones de dólares a nivel mundial. El monto está por debajo del promedio histórico del siglo actual (287,000 millones de dólares) y es la cifra más baja desde el año 2015.

En el caso de México, las inundaciones en la pasada temporada de lluvias (Octubre), causaron 750 millones de dólares en pérdidas económicas y 76 fatalidades. Estos eventos inundaron grandes partes de Veracruz, Puebla, Hidalgo y Querétaro, y se caracterizaron por una alta concentración de pérdidas en viviendas, infraestructura local y pequeñas y medianas empresas.

Otras inundaciones (Septiembre), se registró un evento de inundación en México entre el 6 y el 7 de septiembre que generó pérdidas económicas en el orden de «Millones de dólares». El informe no especifica una cifra exacta más allá de esta categoría para este evento particular.

Las lluvias en Querétaro provocaron daños económicos superiores a los 500 millones de pesos, afectando principalmente la infraestructura vial, con 300 km de caminos dañados, y al sector agropecuario, impactando más de 3,000 hectáreas y a unos 20,000 productores.

Los impactos del cambio climático denotan la fragilidad de la infraestructura urbana y rural del estado de Querétaro y que deben ser revisados y adaptarse para un nuevo futuro que conlleva mayor crecimiento urbano por la llegada del Tren México-Querétaro y otros esquemas de inversión industrial.

En el caso del Huracán Erick (Junio 15-20), se afectó el sur y oeste de México con vientos dañinos y lluvias intensas, resultando en 21 fatalidades y aproximadamente 250 millones de dólares en pérdidas económicas a nivel de la cuenca, con México asumiendo la mayor parte de los impactos directos.

Aunque el Huracán Melissa no impactó directamente a México, fue el evento más costoso en el Caribe con 11 mil millones de dólares en pérdidas económicas y 2.5 mil millones de dólares en pérdidas aseguradas, lo que resalta la vulnerabilidad regional y la interconexión de los riesgos en el Golfo de México y el Caribe.

El informe realizado por la aseguradora Aon plc., señala quea nivel global, en este período al menos 42,000 personas perdieron la vida a causa de desastres naturales, principalmente por olas de calor y terremotos, una cifra 45por ciento inferior al promedio del siglo XXI. El evento más letal del año fue el terremoto registrado en Myanmar el 28 de marzo, que causó 5,456 muertes, mientras que las olas de calor provocaron más de 25,000 fallecimientos y posicionaron a 2025 como el tercer año más caluroso jamás registrado.

A nivel global, se identifican 30 eventos con pérdidas superiores a 1,000 millones de dólares, muy por encima del promedio histórico, de los cuales las tormentas convectivas severas representaron 61,000 millones de dólares en pérdidas aseguradas. Como consecuencia, la brecha de protección global se redujo al 51 por ciento, en gran medida porque Estados Unidos concentró el 81 por ciento de las pérdidas aseguradas a nivel mundial.

El informe Climate and Catastrophe Insight 2026 enfatiza la importancia creciente de la transferencia alternativa de riesgos para proporcionar el capital necesario que ayude a las organizaciones privadas y a la industria aseguradora a mitigar amenazas y fortalecer la resiliencia operativa y financiera. El reporte hace un llamado a la inversión en tecnología inteligente e infraestructura más sólida, así como a mejores pronósticos, estándares de construcción resilientes y modernización de infraestructuras para reducir daños a largo plazo y acelerar la recuperación de comunidades y empresas.

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