Con la escalada de precios, el aumento constante del costo de los productos de la canasta alimentaria (hasta un 4.3 por ciento en ambientes urbanos, de acuerdo a resultados de octubre, 2025, procedentes del estudio Líneas de Pobreza de INEGI), la inflación, y en general, el costo de vida, los aumentos salariales se perfilan como necesarios cada determinado tiempo para todo empleado.
Sin embargo cada empresa o instancia de gobierno tiene sus propias políticas relacionadas con aumentos, por lo que las personas interesados deben investigar para presentar un buen argumento y los resultados de su trabajo, ya que en México no hay una ley que obligue a un aumento salarial generalizado en las empresas, solo se establece el aumento al salario mínimo, que en 2026 pasará de 278.80 pesos a 315.04 pesos, es decir 13 por ciento más a comparación de 2025, de acuerdo a datos de la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos.
“Aún así, enero es un buen momento para pedir un aumento salarial porque es el tiempo en el que las empresas preparan sus presupuestos para el año por venir. También, en el primer mes del año se suele analizar el rendimiento de los trabajadores y se plantean necesidades para el nuevo año fiscal, por lo que esta podría ser tu oportunidad, eso sí, es indispensable estar preparados para negociar”, explicó Nora Taboada, fundadora de AFE-Liderazgo Consciente.
Detalló que existen ciertos parámetros para aprender a negociar un aumento de salario, como es considerar la situación de las corporaciones y el tiempo trabajado: Para identificar si es un buen momento o no para solicitar un aumento. Si hay buenas posibilidades de tener éxito, es conveniente analizar la situación actual de la empresa o el gobierno y preguntarse: ¿hay despidos?, ¿la rotación de personal es constante?, ¿se han registrado promociones a otros puestos?. Identificar si en el departamento ya ha habido otras solicitudes de aumento también puede dar un panorama general.
“Acércate con compañeros de trabajo que ya hayan pasado por el proceso, también investiga los salarios y el promedio ganado para que tengas expectativas reales. Por otro lado, calcula el tiempo que llevas en la empresa, considera que las posibilidades pueden ser más bajas si llevas poco tiempo, si tienes faltas administrativas o si recientemente te cambiaron de área”, añadió.
Aunado a presentar un reporte de logros y proyectos y obtener una cita con el jefe directo, en donde se tendrá la oportunidad de presentar argumentos, “prepárate con anticipación y crea un reporte detallado, claro y breve en el que presentes tus principales logros, proyectos en los que te has visto involucrado y cómo tu participación ha impacto al equipo y a los resultados finales”, dijo.
Igualmente, debe abrirse a las alternativas, aún con resultados sobresalientes y un discurso claro, el sí no estará asegurado, sin embargo, esto en lugar de desalentar, puede dar pie a negociar quizá otro porcentaje de aumento, a escuchar la propuesta del jefe o a recibir, por el momento, otro tipo de beneficios, como bonos o descansos.
Lo importante es mantener una actitud profesional, serena, y mostrarse abierto al diálogo y a las oportunidades que puedan presentarse en el futuro, aprovechando las que se puedan obtener.
Una buena empresa para trabajar considera las necesidades de sus empleados y su bienestar; aún si no pueden resolverse de inmediato, debe quedar un registro para volver a analizar su solicitud cuando la situación sea más asequible.
