En el mes de Diciembre es conocido por ser un mes de unión, celebraciones y encuentros familiares, pero también es una época en la que muchas parejas sienten que sus emociones se intensifican. El cierre del año trae consigo estrés financiero, compromisos sociales, presión familiar y más tiempo compartido, factores que pueden activar tensiones previamente silenciosas.
Por lo que, de acuerdo con el último sondeo de la Aplicación sobre romance Gleeden, señala que 8 de cada 10 mexicanos consideró una ruptura amorosa o cambiar de pareja. Y es que la gran mayoría (65 por ciento) reporta una falla en la comunicación con su pareja actual. Además, 7 de cada 10 mencionó venir arrastrando peleas y conflictos de todo el año.
Este ambiente emocional también se extiende al entorno laboral, un espacio donde, según los datos de encuestas de la APP, el 55 por ciento de los consultados admitió sentirse atraído por un compañero o compañera de trabajo. Por lo que, los ambientes festivos de diciembre potencian todavía más infidelidades o encuentros casuales.
Otro de las revelaciones es que el 70 por ciento de los usuarios de la app considera que las celebraciones de fin de año facilitan el coqueteo con alguien del trabajo, una conducta que el 68 por ciento de los hombres y el 32 por ciento de las mujeres reconoce haber experimentado alguna vez. Estas cifras no buscan describir exclusivamente la realidad mexicana, pero reflejan un patrón universal: en épocas de euforia social, la vulnerabilidad emocional aumenta.
Al cuestionarles que es lo que más les impulsa a tener un encuentro casual en fin de año, el 30 por ciento contestó que lo hace por el ambiente festivo, un 35 por ciento por consumo de alcohol, un 25 por ciento por la desinhibición propia del cierre de año y un 10 por ciento por tensiones emocionales acumuladas. De ellos, un 47 por ciento admite que estos acercamientos han terminado en encuentros íntimos.
Finalmente, al cuestionarles cuáles son los factores que ponen a prueba sus relaciones actuales el 50 por ciento mencionó el sentir un distanciamiento emocional o sexual, 30 por ciento el peso de la rutina y el 20 por ciento el constante retorno a discusiones antiguas. Todo un conjunto de situaciones abrumantes que hacen la convivencia del día a día más pesada.
