En el marco del Festival Regional de Pesca y Acuacultura, se llevó a cabo un esfuerzo por reforzar la colaboración entre la conservación marina, el turismo de naturaleza y la pesca sostenible del Pacífico Mexicano, en el que la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) y Pronatura Noroeste realizaron una visita técnica al Parque Nacional Isla Isabel, un sitio emblemático por su enorme riqueza ecológica y uno de los laboratorios naturales más importantes del país.

Asimismo, estuvieron acompañados por la Federación Ribereña de Nayarit, la Sociedad Cooperativa Pesquera de Langosta de la Isla Isabel, la Sociedad Cooperativa Experiencias Ecoturísticas Mata (ECOMATA) de Santiago Ixcuintla, Nayarit, y la Sociedad Cooperativa de Producción Pesquera Punta Abreojos de Baja California Sur.

Una alianza estratégica para el futuro: Conanp y Pronatura Noroeste

Esta visita abrió un espacio de diálogo sobre el potencial de una alianza estratégica entre la Conanp y Pronatura Noroeste orientada a fortalecer la conservación del Área Natural Protegida (ANP) y beneficiar a las comunidades pesqueras de manera directa.

Por un lado, la restauración ecológica de los arrecifes de coral requiere una colaboración permanente entre instituciones públicas y organizaciones especializadas. En ese sentido, Pronatura aporta experiencia técnica en procesos de manejo adaptativo, monitoreo participativo, fortalecimiento comunitario y articulación entre actores locales; mientras que la Conanp representa el marco de gobernanza que permite ordenar, regular y hacer cumplir los lineamientos de conservación.

La combinación de estas capacidades podría acelerar la restauración y asegurar que Isla Isabel mantenga sus condiciones ecológicas excepcionales a largo plazo, asegurando los objetivos de su Programa de Manejo.

Por otro lado, la alianza tendría un componente clave en el desarrollo de cadenas de valor sostenibles, particularmente en torno a la langosta azul, manejada y capturada de manera sustentablepor la Cooperativa Pesquera de Langosta de la Isla Isabel.

Esta pesquería, de alto valor comercial y profundamente arraigada en la identidad pesquera de la región, ofrece una oportunidad estratégica para vincular la conservación de la isla con el bienestar de las familias de la Cooperativa.

Pronatura Noroeste ha trabajado durante años en la consolidación de cadenas de valor sostenibles con cooperativas de esta parte del país; incluyendo trazabilidad, acceso a mercados responsables y diferenciación del producto y certificaciones. Esta experiencia puede aplicarse directamente a la langosta azul de Isla Isabel al contar con atributos de gobernanza, conservación y desarrollo social que la caracterizan.

Una alianza formal entre Pronatura y la CONANP permitiría:

Garantizar una pesquería sustentable alineada con las necesidades ecológicas del Parque Nacional.

Fortalecer el vínculo entre conservación y desarrollo local, asegurando que la protección de Isla Isabel se traduzca en beneficios tangibles para quienes la cuidan.

Promover la diversificación económica a través de turismo responsable, pesca bien manejada y potencial valor agregado.

Impulsar mecanismos de trazabilidad, buenas prácticas y diferenciación del producto, reforzando la reputación de la langosta azul como un producto sostenible del Pacífico Mexicano.

Desarrollar un modelo replicable para otras ANP donde las cooperativas locales son pieza clave para la conservación.

Pescadores y prestadores de servicios turísticos: guardianas y guardianes locales del patrimonio natural

Isla Isabel tiene una historia de más de un siglo como campamento para pescadores de las comunidades ribereñas del centro y norte de Nayarit. Durante décadas la utilizaron como base de operaciones y centro de acopio, aprovechando su ubicación estratégica para la pesca artesanal en los alrededores.

En los últimos 25 años, los pescadores han tenido que enfrentar retos complejos derivados de la actividad y la necesidad de proteger el ecosistema marino. Sin embargo, lejos de retirarse, han asumido un rol clave en las iniciativas de conservación y restauración de la isla.

Su participación fue decisiva en el proceso para la creación del Parque Nacional Isla Isabel, asimismo, dieron un paso histórico al constituirse como Sociedad Cooperativa para la producción sustentable de langosta, obteniendo en 2023 su permiso de pesca comercial.

La experiencia organizativa de los pescadores fue acompañada por un proceso de diversificación económica. Empresas comunitarias como la Cooperativa Pesquera de Langosta Isla Isabel y ECOMATA han logrado vincular la pesca artesanal con el turismo de naturaleza, articulando dos actividades que hoy son pilares de la economía local.

Estas empresas transportan visitantes desde San Blas y Boca de Camichín bajo estrictos lineamientos ambientales, capacitan a sus guías en buenas prácticas y trabajan coordinadamente con la Conanp. Así, el turismo que llega a Isla Isabel está diseñado para ser aliado de la conservación y no una amenaza.

La mayoría de las y los guías proviene de familias pescadoras. Conocen el mar, sus corrientes, su temporalidad y la vida silvestre que lo habita. Su experiencia es un activo fundamental para el monitoreo, vigilancia comunitaria y educación ambiental.

Este modelo ha demostrado resultados, la actividad turística reduce la presión sobre los recursos pesqueros al generar ingresos alternativos, al mismo tiempo que fomenta la valoración del ecosistema entre las y los visitantes. Quienes llegan a la isla conocen de primera mano los procesos ecológicos, la importancia de mantener los arrecifes saludables y el papel que juega la pesca responsable.

La apuesta territorial es clara, la conservación no puede sostenerse sin la participación activa de quienes dependen del mar. En Isla Isabel, pescadores, prestadores de servicios turísticos, la Conanp y organizaciones de la sociedad civil han construido un modelo que equilibra la pesca artesanal con el turismo de bajo impacto. La clave ha sido establecer reglas claras, mantener un monitoreo permanente y sostener una visión compartida sobre el destino del territorio.

El caso de Isla Isabel demuestra que la gobernanza comunitaria es un elemento esencial en los esfuerzos de conservación marina del Pacífico Mexicano. Y también confirma que, cuando las comunidades participan y son protagonistas, la conservación deja de ser una imposición para convertirse en una estrategia compartida para asegurar el futuro del patrimonio natural que las sostiene. Este ejemplo es reforzado por la experiencia de la Cooperativa Pesquera Punta Abreojos, que con más de 75 años de experiencia, es líder cooperativista pesquero de México.

Un ícono de biodiversidad y conservación en México

Isla Isabel se encuentra a  70 kilómetros de la costa de San Blas y es considerada un santuario de biodiversidad. Alberga una de las colonias de bobos patas azules (Sula nebouxii) más relevantes del Pacífico Oriental, así como poblaciones saludables de bobos cafés (Sula leucogaster), fragatas (Fregata magnificens), iguanas (Ctenosaura pectinata), grandes cardúmenes de peces de arrecife y un sistema marino de alta productividad.

Es de origen volcánico y cuenta con apenas 82 hectáreas de extensión, la isla fue declarada Parque Nacional en 1980, lo que marcó el inicio formal de un proceso de restauración ecológica que hoy es reconocido como un caso de éxito.

Durante más de tres décadas, la Conanp, instituciones académicas,  organizaciones civiles y la población local han trabajado para controlar especies invasoras, ordenar el acceso turístico, regular el número de visitantes, reducir las presiones derivadas de actividades extractivas, promover prácticas sostenibles para el turismo y la pesca, así como para generar conocimiento científico sobre la biodiversidad de la Isla.

Gracias a estos esfuerzos, el ANP mantiene condiciones ecológicas excepcionales que la convierten no solo en un sitio de contemplación, sino en un ejemplo de cómo la conservación puede ser compatible con el desarrollo local.

El trabajo integrado en torno a Isla Isabel, articulando restauración ecológica, turismo responsable, pesca sostenible y participación local, la posiciona como un modelo para fortalecer, desarrollar y replicar en otros puntos del litoral mexicano.

Isla Isabel demuestra que la conservación no es un obstáculo para el desarrollo, sino una ruta estratégica que genera valor, identidad territorial y oportunidades económicas sostenibles.

Por último, una visión compartida entre la Conanp y Pronatura Noroeste apunta a construir un modelo de conservación basada en la comunidad, donde la salud de los ecosistemas y la prosperidad de las familias pesqueras avancen de manera conjunta.

El objetivo es lograr que el proyecto de aprovechamiento sustentable que articula la langosta azul y la prestación de servicios turísticos, de manera organizada y formal, pueda convertirse en un ejemplo emblemático de cómo la biodiversidad, el mercado y la gobernanza pueden alinearse para impulsar territorios sostenibles.

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *