La Presidenta Claudia ha dedicado el primer año de su gobierno a las mujeres indígenas, lo cual es un acto de justicia histórica y una acción contra la discriminación y racismo. Para continuar con la iniciativa de reivindicación de la figura histórica de Malitzin, la mandataria federal dio la palabras a diversas expertas en temas feministas e históricos.

Señaló que las mujeres indígenas son las más discriminadas en la Ciudad de México, según una encuesta realizada con COPRED, destacando la discriminación por ser indígena, por el color de piel y por ser mujer.

Sin embargo, las mujeres indígenas son fundamentales para la preservación de las lenguas originarias, ya que son ellas quienes las transmiten. “Malintzin, históricamente es vista como traidora, fue una mujer esclavizada que utilizó su capacidad de hablar varias lenguas para traducir entre pueblos, y que las atrocidades de la conquista no fueron su responsabilidad”.

En relación a la Iniciativa gubernamental para el reconocimiento y apoyo a las mujeres indígenas, Jesusa Rodríguez, directora de teatro y dramaturga, detalló que comentó que la lengua materna es fundamental para la identidad cultural y que muchas mujeres indígenas en el país son bilingües o plurilingües, destacando el ejemplo de Malintzin como una figura histórica que utilizó sus habilidades lingüísticas para empoderarse.

Abundó que el proyecto Mujeres de Maíz, busca desmontar mitos alrededor de Malintzin y reconocer su verdadero papel histórico, además de pedir disculpas a las mujeres indígenas por la discriminación sufrida.

Señaló que el gobierno de México dignifica su posición al pedir disculpas y expresó el deseo de que el gobierno español haga lo mismo por los horrores cometidos durante la invasión.

A su vez, Inés Hernández Ávila, profesora de estudios Nativo-Americanos en la Universidad de California, indicó que Malintzin es una figura inspiradora para las chicanas en Estados Unidos por su capacidad de autonomía y brillantez a pesar de sus complejas circunstancias, y que su enseñanza es parte de los estudios chicanos, un programa que se logró mediante luchas y protestas.

Por su parte, Yelitza Ruiz, poeta y ensayista, dijo que se debe revisar históricamente a Malitzin es un acto de reparación de la memoria, ya que su figura fue relegada al señalamiento y la traición sin comprensión ni empatía por su circunstancia.

Comentó que Malitzin es un ejemplo de cómo la misoginia y el racismo crean versiones sesgadas en el imaginario popular, y que es importante considerar los relatos desde la perspectiva del cuerpo, la lengua, el género y el origen étnico.

Destacó que esta revisión no solo permite una reflexión histórica, sino también desde el derecho, al entender la progresividad de la ley para asegurar a las mujeres su derecho a la cultura y la tierra, y que nombrarla en este coloquio es un acto de justicia para ella y todas las mujeres del país.

Margarita Cossich Vielman, maestra en Estudios Mesoamericanos por la UNAM, indicó que el foro de análisis e investigación, que tiene actividades lúdicas como la Caminata de Malintzin, que se desarrolla en estos días con interacción con el público, invitándolos a reflexionar sobre quién es Malintzin, con la presencia de la Mojiganga de Malintzin y un buzón para compartir opiniones.

Detalló que el coloquio internacional cuenta con la participación de ocho investigadoras, escritoras y lingüistas, seis de ellas mujeres indígenas, quienes presentan sus perspectivas sobre Malintzin desde diferentes pueblos originarios.

 

 

 

 

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