La iniciativa internacional One Health promueve la conexión entre la salud humana, la salud animal y la salud del medio ambiente, pues alrededor del 60 por ciento de las enfermedades infecciosas emergentes provienen de los animales y el 75 por ciento de las enfermedades infecciosas humanas tienen un origen zoonótico, es decir, se transmiten de animales a personas. A ello se suman factores como la resistencia antimicrobiana, la contaminación ambiental y el cambio climático, que requieren soluciones conjuntas y preventivas.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), la urbanización acelerada, la pérdida de hábitats, el comercio de fauna silvestre y la intensificación agrícola han aumentado la exposición a patógenos.

“Controlar estos patógenos desde su origen animal es la forma más eficaz y económica de prevenir futuras pandemias y proteger la salud pública. El enfoque One Health nos recuerda que la salud no es un esfuerzo individual, sino una responsabilidad compartida. Por ello, debemos prevenir enfermedades, garantizar inocuidad en los alimentos y cuidar el bienestar de los animales, a través de medidas como la vacunación y el uso de tratamientos innovadores, porque creemos firmemente que la salud de ellos es también la salud de todos”, señaló Leonardo Burcius, director general de MSD Salud Animal en México.

Se debe impulsar la investigación veterinaria que contribuye directamente al enfoque One Health, para consolidar programas de prevención, tratamiento y control de enfermedades para animales de compañía, así como para animales de producción —bovinos, aves, porcinos y peces—para garantizar la producción de alimentos seguros y de calidad.

De esta manera, los resultados de estas innovaciones son tangibles en el sector al reducir la incidencia de enfermedades animales, se disminuyen también los riesgos de contagio hacia humanos y se promueve una producción pecuaria más segura. De hecho, la OMS estima que las enfermedades animales provocan más del 20 por ciento de las pérdidas de producción global, afectando la seguridad alimentaria y la economía de millones de familias en todo el mundo.

En ese sentido, el Banco Mundial calcula que el impacto económico de aplicar el enfoque One Health de forma coordinada podría generar beneficios globales superiores a 37 mil millones de dólares al año, mientras que la inversión necesaria para prevenir futuras pandemias representaría menos del 10 por ciento de esa cifra. Esto demuestra que la prevención, la cooperación y la ciencia son las mejores herramientas para proteger la salud del planeta.

 

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