De acuerdo con el Global Innovation Index 2024 elaborado por la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual, México figura en el lugar 56 de 133 con respecto a sus capacidades de Desarrollo e Innovación (I+D); por ello, es urgente que entidades con vocación industrial como es Querétaro, con presencia de sectores de aeronáutica, automotriz, data centers, tec., impulse la I+D entre sus actuales trabajadores como en la futura mano de obra calificada.

La digitalización representa una oportunidad macroeconómica tangible: un estudio de McKinsey estima que mejorar la madurez digital podría impulsar el PIB mexicano entre 7 por ciento y 15 por ciento hacia 2025, gracias al incremento en productividad, empleo calificado y eficiencia energética.

Al respecto, Omar Ramírez, CTO de la firma mexicana de desarrollo de software Bambú Tech Services, indicó que es una realidad que el desarrollo económico tiene gran interrelación con la I+D; debido a esta situación es urgente no frenar a la ciencia nacional, más con la presencia de la Inteligencia Artificial (IA), que hoy ya incursiona en procesos cognitivos que antes eran exclusivos del hombre.

Añadió que es una realidad que en entidades industriales como es el bajío y norte de México, padecen por falta de desarrolladores y personal experto en IA, pero es un fenómeno global, que urge ser atendido, pues se estima que la industria IA tendrá un valor de hasta 7 billones de dólares a nivel global al 2030 y modificará hasta un 40 por ciento de los empleos de toda índole. Si bien como país se tienen grandes avances, es una realidad que falta mayor avance.

En 2024, el 69 por ciento de las empresas mexicanas declaró que planea aumentar su inversión en IA, pero solo 41.7 por ciento cuenta con una madurez digital adecuada para implementarla eficazmente, según indica un estudio de IBM. En un mundo donde el conocimiento es el recurso más valioso, México enfrenta una disyuntiva: apostar por la innovación o resignarse al estancamiento.

Aunado a que en México, se tiene una regulación muy deficiente, que es un parámetro urgente a remediar, pues se están perdiendo grandes oportunidades para el mundo laboral y económico al futuro cercano. “Un ejemplo es que hasta un 90 por ciento de empresas fracasa en los primeros intentos de implementar la IA en sus procesos”.

En el caso de Querétaro, señaló que los parques industriales son los sitios más avanzados en el uso de la IA y en fomento a la I+D local, que igualmente, necesita de expertos en la era digital, que poco a poco se educan en los institutos estales de carreras técnicas”.

De no reforzar la I+D con la economía, que conlleva en nuevas regulaciones, mejor acceso a la educación tecnológica, etc., provocará que se siga desperdiciando el crecimiento económico nacional. “Lo más preocupante es la faltad de normatividades actualizadas que permitan que las empresas y hasta el sector público no detenga su impulso a la tecnología”.

Hizo un llamado de atención a no descuidar que en el futuro cercano serán cientos de miles de personas que podrían quedar fuera del mundo laboral digital, siendo esencial que se fomente la capacitación adecuada de todos los individuos. Siendo el gran ejemplo mexicano, su ecosistema de Startups tecnológicas, que en cantidad y calidad sólo están debajo de Brasil”.

Según el Banco de México, la inversión en I+D cayó 1.2 por ciento de 2021 a 2022 y 2.8 por ciento en diez años, de 2012 a 2022. De acuerdo con el Banco Mundial (2023), México destina apenas 0.268 por ciento de su producto interno bruto (PIB) a I+D, muy por debajo del promedio de la OCDE (2.7 por ciento). Asimismo, los datos del GII muestran una caída de 18.4 por ciento de las patentes internacionales en 2023 con respecto a 2022 y 4 por ciento menos de 2013 a 2023.

Se informa que México cuenta con cerca de 800 mil desarrolladores y casi 13 mil empresas tecnológicas activas, lo que coloca al país en un hub regional de innovación. Es, además, uno de los países con mayor adopción de herramientas de inteligencia artificial.

Según el Índice Latinoamericano de Inteligencia Artificial (ILIA 2024), desarrollado por el Centro Nacional de Inteligencia Artificial de Chile (CENIA) y la CEPAL, que evalúa la preparación de 19 países de América Latina y el Caribe en relación con la IA tomando como referencia criterios como infraestructura tecnológica, talento, productividad científica y gobernanza para medir el avance en la adopción de la IA en la región, México ocupa el sexto lugar.

Por su parte, Roberto Esparza, chief Growth Officer de Bambú Tech Services, dijo que en el caso mexicano, se aprecian periodos de crecimiento sostenido siempre han estado acompañados por avances tecnológicos significativos. El país produce más resultados en innovación de los que cabría esperar por su nivel de inversión, pero sigue dependiendo de tecnología extranjera. Invertir en talento nacional y en desarrollos locales es fundamental para reducir la brecha tecnológica”.

El mercado de servicios de desarrollo de software se situó en 499.25 mil millones de dólares en 2025 (datos hasta septiembre) y se proyecta que se expandirá a 571.7 mil millones de dólares en 2026, llegando finalmente a 1,935.28 mil millones de dólares para 2035, según indica Business Research Insights.

Finalmente, se recordó que Joel Mokyr acaba de ser reconocido con el premio Nobel de Economía 2025 por su teoría sobre los prerrequisitos históricos y culturales del crecimiento sostenido mediante el progreso tecnológico. Esto abre el debate sobre los motores del crecimiento sostenido en nuestro país. Su teoría se centra en los factores históricos y culturales que impulsan el progreso tecnológico y sostiene que las economías solo logran desarrollarse de manera sostenida cuando las instituciones facilitan el intercambio de ideas, la experimentación y la innovación aplicada.

Para Mokyr, no es suficiente con tener capital y trabajo, es necesario completar la ecuación con conocimiento aplicado, el cuál debe ser valorado junto con la experimentación y apertura al cambio, así como una cultura institucional que valore la innovación. “Actualmente, en nuestro país es necesario reforzar la cultura de la innovación, sobre todo apoyar el conocimiento científico, la investigación y el emprendimiento, así como promover el pensamiento crítico desde la educación básica”, subraya Esparza.

El país ha hecho progresos en conectividad, en calidad de la infraestructura con más banda ancha fija, robótica y crecimiento de sectores como el de los vehículos eléctricos, lo que ha tenido un impacto socioeconómico con un incremento en la esperanza de vida de la población y mejoras en la productividad, la cual creció 0.4% de 2022 a 2023. Si embargo, aún persisten brechas estructurales.

“Vivimos una nueva revolución tecnológica impulsada por la inteligencia artificial (IA). Como ocurrió con la llegada de Internet o las computadoras personales, esta ola puede generar un crecimiento sostenido si se aprovecha estratégicamente”, señala Esparza y matiza que las empresas que integren IA en sus procesos seguirán siendo competitivas; las que no, podrían quedar rezagadas. “Es la “destrucción creativa en acción”, añade, retomando el concepto de los economistas Philippe Aghion y Peter Howitt, también galardonados con el Nobel este año.

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