El icono de la lucha libre mexicana, el Hijo del Santo, dio a conocer las últimas funciones donde se presentará como profesional de los encordados, siendo el Palacio de los Deportes, en Ciudad de México, la última vez que la gente lo apreciara arriba de un ring.
En dicha función, a celebrarse el 13 de Diciembre de este año, se hará acompañar de Alberto el Patrón, L.A Park y Santo Jr., para enfrentar al Dr. Wagner Jr, Texano Jr, Ángel Blanco Jr y El Hijo de Fishman.
El continuador de la leyenda del mayor héroe mexicano por su máscara plateada, dirá adiós a las grandes contiendas. Igualmente, tendrá dos funciones de antesala de despedida, tanto el 29 de noviembre, en el Domo Care – Monterrey, y en la 6 de diciembre, en la Plaza de Toros Nuevo Progreso – Guadalajara.
Expreso que se retira contento y satisfecho de su carrera y se va con su máscara intacta. “No tengo intención de quitarme la máscara como lo hizo mi padre al ya estar retirado, quiero que se quede el velo de misterio de mi rostro”.
Dijo que “los jóvenes me recuerden por ser un luchador disciplinado y que mi legado es que siempre se respete a la lucha libre, al público, que rescaten a este deporte; que no se suban al ring solo por fama, sino por pasión. Cómo es el ahora luchar con mi hijo en estas últimas peleas, pues yo no pude acompañar a mi padre en su momento. Ahora Santo Jr., me acompaña y es hermosa el sentir esta emoción y que el legado familiar se queden sus manos”.
“Si eres un luchador técnico, es parte de tu personalidad; pero un rudo se libera el coraje y se suelta el lado oscuro de la personalidad. Es parte de lo mismo de ser una persona en la vida común. Me gustó ser rudo por un año de mi carrera. A diferencia de los compañeros que toda su carrera les gusta increpar a la gente y ser salvajes en el ring”, dijo.
A semanas de retirarse, señala que “no me retiro con pendientes, pues lucho en todas las empresas existentes, tanto en México como en el extranjero. Igualmente, fui a Europa, Asia, etc., gané campeonatos, y sinceramente creo que no dejó nada pendiente”. Abundó que “mis luchas más significativas fueron el Lobo Rubio, Eddy Guerrero, León Chino, Kari Kun Lee, son muchas luchas y un rival muy significativo fue el finado Pedro “perro” Aguayo”.
“Me gustaría retomar y hacer muchas cosas ahora que estoy a meses del retiro, desde publicar un par de libros, quizá algo de cine, u otros aspectos que la empresa que tiene los derechos del Santo, etc”.
En otros temas, abordó que es muy bueno que es un gran orgullo que diversos luchadores mexicanos estén triunfando en el extranjero, desde Rey Misterio o Penta Cero Miedo, etc., me gustaría que ojalá me recuerden como un signo heredero de lo que significa el Santo en el deporte nacional.
Cabe mencionar que el Hijo del Santo, heredero directo de El Santo, el Enmascarado de Plata, lucho a lo largo de más de cuatro décadas una carrera ejemplar, que lo sitúa como una leyenda viva de la lucha libre y un auténtico referente cultural de México. Desde su debut en los años ochenta, asumió la inmensa responsabilidad de portar la máscara plateada.
Su nombre ha encabezado los carteles más importantes de recintos como la Arena México, el Toreo de Cuatro Caminos y el Auditorio Nacional. Además, llevó la imagen del luchador mexicano a públicos internacionales en Estados Unidos, Europa, Sudamérica y Japón.
Entre sus triunfos más memorables destacan las máscaras ganadas a figuras de renombre como El Espanto Jr., Pentagon Black, Ángel Blanco Jr., Kato Kung Lee y León Chino; además, ha cortado múltiples cabelleras, entre las que sobresalen las de Negro Casas, El Dandy, Eddy Guerrero y Mano Negra. Campeonatos nacionales y mundiales.
