El Paquete Económico Federal al 2026 mantiene un respaldo incondicional a Pemex, se deja de lado la inversión en sectores que pueden elevar la productividad en los próximos años, al respecto la organización México, ¿cómo vamos?, hizo una investigación sobre la imperiosa necesidad de garantizar un mayor acceso a salud y se fortalezcan las bases de la educación.
De esta manera, se podrá construirse un país más productivo y con oportunidades compartidas. En México, más de 44.5 millones de personas carecen de acceso a servicios de salud, de acuerdo con la medición de la pobreza multidimensional 2024, y la carencia se concentra especialmente en el sureste del país. En un contexto de alta desigualdad territorial, esto hace aún más urgente ampliar la cobertura para quienes hoy no cuentan con seguridad social.
En el tema de población sin acceso a los servicios de salud, el estado de Querétaro se coloca en la novena posición de las 32 entidades con menor población sin este derecho humano. Siendo un 24.1 por ciento de la población que no tiene el servicio.
Los primeros tres Estados con menor población sin protección en salud es Nuevo a León con 15.8 por ciento; Baja California Sur con 19.6 por ciento; y Coahuila con un 20.3 por ciento. Mientras que las tres entidades con mayor gente con mayor desprotección social es Chiapas con un 63:3 por ciento; Puebla con un 47.3 por ciento y Michoacán con un 46.1 por ciento.
El Estado debe garantizar servicios públicos gratuitos de calidad a la población más vulnerable, y al mismo tiempo establecer estándares que regulen la atención en los consultorios adyacentes a farmacias, que se han convertido en la primera opción de millones de familias
Se enfatiza que el Estado federal debe garantizar servicios públicos gratuitos de calidad a la población más vulnerable, y al mismo tiempo establecer estándares que regulen la atención en los consultorios adyacentes a farmacias, que se han convertido en la primera opción de millones de familias. Sin embargo, pese al discurso oficial, el sector salud federal tiene un estancamiento en su presupuesto.
En el proyecto de presupuesto federal, para el sector salud se destinarán 965,600 millones de pesos, lo que representa un incremento de 5.9 por ciento respecto al 2025. Sin embargo, como porcentaje del PIB, el gasto apenas sube a 2.5 por ciento frente al 2.4 por ciento del 2024. En términos reales, el sector recibirá 66,825 millones de pesos, 3.2 por ciento menos que en 2025.
El otro gran pendiente es la infraestructura educativa, sin la cual será imposible que los jóvenes desarrollen las habilidades necesarias para aumentar la productividad en el futuro. Sin inversión en capital humano, México difícilmente podrá responder a las transformaciones tecnológicas globales.
El diseño del presupuesto 2026 revela además un dilema de justicia intergeneracional: el creciente gasto en pensiones para el bienestar está desplazando recursos de áreas clave como educación, salud y seguridad. Si bien proteger a los adultos mayores es una prioridad social legítima, hacerlo a costa de sacrificar la inversión en quienes sostendrán la economía en los próximos años compromete el crecimiento y el bienestar a largo plazo.
Se detalla que la visión de programas y proyectos prioritarios se plasma en los Criterios Generales de Política Económica (CGPE), mientras que el detalle del gasto está en el Presupuesto de Egresos (PPEF).
Un punto crítico es la sostenibilidad de las finanzas públicas. Con una recaudación baja en comparación con otros países de la región y compromisos de gasto rígidos al alza, el espacio fiscal para invertir en salud, educación e infraestructura se reduce de forma preocupante. El costo financiero de la deuda es muy alto y sumado con las pensiones son prácticamente 10 puntos del PIB.
