El nepotismo, la condonación de pagos que sólo benefician a unos cuantos, y los fraudes en la compra de materiales e insumos que se requieren en las plantas de tratamiento de aguas residuales son solo tres de los principales rostros de la corrupción con el agua en México, reveló el licenciado Cuauhtémoc Osorno Córdova, miembro de la Red Mexicana de Cuencas (Remexcu).

Esto es parte del reporte Corrupción en el sector agua ¿quién es responsable de la crisis?, resultado de una exhaustiva revisión bibliografía, encuestas, entrevistas, así como de revisiones de la Auditoría Superior de la Federación, en la cual participó el especialista en políticas públicas sobre el vital líquido.

“Hay una visión multinivel de la corrupción en la gestión del agua porque no solamente ocurre a nivel federal, sino también hacia los gobiernos estatales y municipales donde existen más de 2,300 organismos operadores que tienen por encargo constitucional la obligación de proveernos de este bien público, el cual es un derecho humano”, dijo en el programa AguaCERO de UAM Radio 94.1 FM, emisora de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).

De acuerdo con el licenciado Osorno Córdova, lo que más preocupa es lo que está pasando a nivel municipal, donde no se hacen diagnósticos adecuados ni se cuenta con personal capacitado, ya que se coloca a familiares en puestos importantes de la gestión del agua, aunque no tengan el conocimiento técnico necesario.

En el caso de las condonaciones, consideró que no existen los protocolos en su otorgamiento, lo que provoca que se realicen de manera discrecional, ejemplo de ello son colonias que apoyaron en su momento a un alcalde o alcaldesa o grandes empresas que tienen abastecimiento de agua a través del uso público municipal que no están pagando lo que corresponde.

“Algo que identificamos también en este reporte a partir de las auditorías son sobrecostos en las obras públicas que pueden ser de hasta el 25 por ciento de lo originalmente planeado, sin los debidos procesos que marca la ley de obra pública, lo que ha representado hasta dos mil millones de pesos más”.

Osorno Córdova destacó que se ha continuado investigando y recopilando más información en donde sobresale el caso de los carteles inmobiliarios en la Ciudad de México, ya que para generar nuevas construcciones se debe tener un permiso llamado Factibilidad hídrica, el cual establece que existe la suficiente cantidad de agua para una nueva edificación y se ha identificado cómo se soborna a funcionarios para obtener dicho permiso.

“Otra de las debilidades en la gestión del agua es que los inspectores son fácilmente sobornados para evitar registros y multas”, indicó.

El problema del agua en México es multifactorial y la corrupción es parte de él, pero es solamente una porción de toda una fórmula que hay que repensar, “porque tenemos mucha de esa actualización técnico científica, estamos apostándole a la toma de decisiones basadas en ciencia de hace 20, 30 o 40 años y esto es algo que nos perjudica, también la falta de inversión en ciencia”.

Debe apostarse a un nuevo modelo económico de bienestar y de progreso puesto que actualmente el neoliberalismo y el extractivismo vulnera las cuencas y todos los cursos y sistemas de agua.

El doctor Hugo Hernández Gamboa, catedrático del Consejo Mexiquense de Ciencia y Tecnología (Comecyt) en la Universidad Autónoma de Chapingo, consideró que para irrumpir esta cadena de corrupción es importante ejercer acciones y promover la rendición de cuentas, en donde el papel de la sociedad civil organizada siempre resulta indispensable.

En ese sentido, con información de la Red por la Integridad del Agua (WIN, por sus siglas en inglés), es justo la transparencia, la rendición de cuentas y la participación, herramientas fundamentales para combatir la corrupción en este sector.

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